La inteligencia artificial está transformando de raíz los departamentos de marketing, donde los roles tradicionales empiezan a desaparecer. Según un informe reciente de Gartner, el 18% de los líderes de marketing admite haber suprimido ya algunos puestos en sus equipos como consecuencia directa de la adopción de IA. Y la tendencia se acelerará: la consultora estima que en 2030 la mayor parte de los departamentos de marketing habrán prescindido de los empleos junior tradicionales, gracias a la automatización que permite la inteligencia artificial.
El dato no es menor. Los roles de entrada, históricamente la puerta de acceso al sector para miles de jóvenes profesionales, están en el punto de mira. Tareas como la creación de informes, la gestión de contenidos básicos, el análisis de datos rutinarios o la programación de publicaciones —funciones que hasta hace poco requerían dedicación humana constante— son ahora ejecutadas por sistemas automatizados con cada vez mayor precisión y velocidad. Sin embargo, Gartner lanza una advertencia clara: la eficiencia de la IA no debería utilizarse como excusa para cerrar completamente el paso al talento joven en las organizaciones.
Reevaluar cómo se forma el talento del futuro
«Los CMO deberían dar a los profesionales junior la oportunidad de realizar tareas con mayor valor asociado desde el principio, para que puedan desarrollar así el criterio, el pensamiento estratégico y las habilidades para orquestar la IA que necesitarán cuando sean líderes en el futuro», subraya Kristina LaRocca-Cerrone, vicepresidenta analista de Gartner. La consultora señala que, en un entorno donde la automatización domina las tareas operativas, los empleados junior deben ser formados desde el primer día en competencias de alto valor: criterio, pensamiento crítico y capacidad para supervisar y evaluar los resultados generados por la IA.
El informe revela también que no todo es destrucción de empleo. El 16% de los CMO asegura que la IA ha propiciado la creación de nuevas funciones dentro del departamento de marketing, y casi un tercio reconoce haber rediseñado roles ya existentes para adaptarlos a las nuevas capacidades tecnológicas. Esto implica que, si bien determinados puestos desaparecen, emergen otros que requieren perfiles híbridos: profesionales capaces de trabajar en simbiosis con sistemas automatizados, evaluar su output y tomar decisiones estratégicas informadas.
Mentoría y criterio, claves en la era de la IA
Gartner insiste en que los candidatos a puestos junior deberían ser evaluados con criterios diferentes a los tradicionales. Las habilidades técnicas básicas pierden peso frente a competencias como el juicio crítico, la capacidad de orquestar herramientas de IA y la agilidad estratégica. Además, los trabajadores jóvenes necesitan más que nunca programas de mentoría sólidos, en los que profesionales senior les guíen en el desarrollo de ese criterio que ninguna máquina puede replicar.
El fenómeno no es exclusivo del marketing. Un estudio reciente de BCG señala que más del 60% de los líderes empresariales considera que la erosión de las habilidades humanas derivada del uso intensivo de IA representará una amenaza importante para las organizaciones en los próximos tres a cinco años. Durante años, las empresas han presionado a sus empleados para que se familiaricen rápidamente con la IA —a menudo sin conocer bien la tecnología—, pero ahora empiezan a preocuparse por las consecuencias: la posible pérdida de competencias críticas que solo la experiencia humana puede aportar.
Un cambio de paradigma inevitable
La irrupción de la IA en los equipos de marketing no es reversible. La automatización seguirá avanzando, y los departamentos que no se adapten quedarán rezagados. Pero el reto para los CMO no es solo tecnológico: es también humano. Construir departamentos eficientes pasa por encontrar el equilibrio entre la potencia de la IA y el desarrollo de talento capaz de pensar estratégicamente, cuestionar resultados y aportar la visión que ninguna máquina puede sustituir. El futuro del marketing exige profesionales que sepan orquestar la tecnología, no solo operarla.
