Instagram ha presentado el primer rediseño importante de su logotipo textual (wordmark) en una década, según ha confirmado Adam Mosseri, responsable de la plataforma. El cambio afecta exclusivamente al logotipo tipográfico que aparece en la parte superior de la aplicación; el icono de la cámara, rediseñado en 2016 y ajustado en 2022, permanece sin cambios.
«El wordmark que aparece en la parte superior de la aplicación no ha cambiado en 10 años, por lo que era hora de una actualización», explicó Mosseri en un post publicado en la red social. El directivo define el nuevo diseño como «más limpio y más moderno», aunque asegura que mantiene referencias al logotipo original.
Adiós a la cursiva, hacia la coherencia con Meta
El nuevo logotipo abandona la emblemática tipografía cursiva que caracterizaba a Instagram, aunque conserva elementos caligráficos en las conexiones entre la «n» y la «s», y la «r» y la «g». La introducción de una fuente sin remates (sans-serif) alinea la identidad visual de Instagram con la del resto de plataformas de Meta, como Facebook y Threads, que comparten este enfoque tipográfico.
Precisamente Threads renovó su identidad visual en mayo de este año para ilustrar su evolución de extensión de Instagram a red social independiente. El movimiento refuerza la estrategia de coherencia visual dentro del ecosistema de Meta.
Reacciones divididas en redes sociales
La recepción del nuevo wordmark ha sido mixta entre usuarios y diseñadores. En X (antes Twitter), algunos profesionales del diseño han señalado incoherencias visuales: «Es moderno en el peor de los sentidos, pues mantiene referencias a la fuente cursiva del anterior logotipo y apuesta simultáneamente por una ‘a’ y una ‘m’ totalmente carentes de personalidad», criticó un usuario.
Varios internautas han señalado que la mezcla de caracteres en cursiva con otros de estilo más moderno dificulta la lectura, llegando a afirmar que el nuevo diseño se lee como «Insatgzam». Otros usuarios, por el contrario, han valorado positivamente la actualización y su estilo contemporáneo, aunque algunos lamentan «el fin de una era».
El rediseño forma parte de una tendencia más amplia en la industria tecnológica, donde las grandes plataformas buscan simplificar y unificar sus identidades visuales para reforzar el reconocimiento de marca en un ecosistema digital cada vez más fragmentado.
